Canta el pájaro al amor que en lágrimas escurre
el santo en el silencio, de sus sellados labios,
aguardando oración a la flor que discurre
entre sagrados salmos: la cruz de los resabios.
Vendrá el fruto tras morir la flor de primavera,
las hojas otoñales lloverán en redención;
entregarán plegarias al viento que si ardiera
en la llama del cirio rezarían su oración.
En manos recogerá las súplicas el santo,
ungido en el incienso se elevará su voz;
oculto entre sus pieles y su sagrado manto
encenderá la hoguera que calma lo atroz.
Hermoso. Tiene un sonido delicioso al ser leído . El tema y las palabras me hacen sentir en casa, como si yo viera al santo o el humo del incienso. Tiene un toque melancólico, pareciera que el espectador quiere guardar esa imagen para siempre.
ResponderEliminarGracias por escribir tan lindo. La rima es extraordinaria.
Muy bien logrado el poema, sobre todo en la parte rítmica, en el metro y la rima. Por un momento me pareció haber leído un poema de hace un par de siglos, de aquellos místicos cristianos y, por otro lado, las imágenes que sugiere, los colores que se perciben me hacen pensar en algo "gótico", algo sacro y oscuro. Creo que hay bastante talento aquí como para trabajar más la poesía clásica. Felicidades por toda la chamba que requiere medir, rimar y encontrar todo un sentido esférico a la forma del poema.
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