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Otra versión

 

Apolo y Dafne abrazan sus labios en medio del incendio. El bosque en que jugaron a perseguirse, a ser el león y el ciervo, hoy se vuelve sangre hirviendo, lava en las venas, manto de vientre que espera. La flecha de Eros pigmentó su piel, cacos de bronce sus cabellos en medio de la espuma de rosas deshojadas.

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